Billy (“algo es algo”). Cristina Bermejo Rey nos trae la nueva novela de Gustavo Sierra.

-SINOPSIS-

Guarda los premios para cuando esté muerto.

Coverheads

La novela nos adentra en la actualidad de Guillermo Niño, ex inspector y torturador franquista con una deuda pendiente con la justicia, que amenaza con ser saldada cuando le llega una querella de parte de algunas víctimas de su pasado clamando justicia.

Pero no será a lo único a lo que se tendrá que enfrentar nuestro protagonista: también tendrá que hacer frente a un vecino que de un tiempo a esta parte le obsesiona, porque parece tener cierta fijación con él; por si fuera poco, un asesino en serie somete a sus víctimas a las mismas torturas que él mismo empleaba…

-RESEÑA-

Qué difícil es contar los pasos que se dieron por la libertad
Qué difícil es mirar los días robados ahogados en sangre
Sin ventanas y sin puertas el pasado se condena.
Barricada

Puede que mientras leas el libro te vengan muchas cosas a la cabeza.

Puede que no tengas muchas nociones de qué fue lo que pasó, y te aseguro que si es así, correrás a investigarlo.

Quizá ya sepas qué personaje real ha inspirado esta novela, o tal vez no.

Lo que sí es seguro es que Guillermo, el protagonista de este libro no te dejará indiferente, porque la excelente trama creada por Gustavo, provoca que el lector se introduzca en ella tan fácilmente que es difícil parar de leer, llegando a empatizar con personajes como Marisa, la sufridora, sacrificada y abnegada mujer del protagonista; llegando a apreciar de alguna manera al Carcelero, que aunque parezca villano, no es más que un justiciero, y quizás con razón; y llegando a odiar con todas las fuerzas al despreciable protagonista, Guillermo Niño, inspector de policía y torturador franquista (“¡Presente!”, como se decía antiguamente, -y quizá también ahora, por desgracia. Suerte que solo se dice en algunos conciliábulos ¿o deberíamos decir mejor cavernas?-) que puede que en Billy (“algo es algo”) tenga su venganza. O puede que no, habrá que leerlo para averiguarlo.

Con una curiosa e innovadora manera de narrar, usando recursos como flashbacks, y una original manera de titular los capítulos: cada título es una frase de alguna canción que tiene algo que ver con el contenido del episodio, y curiosamente, algunas fueron cantadas por gente que luchó por la libertad en aquella época: Elisa Serna, Adolfo Celdrán, Luís Pastor, mostrando que la música también fue instrumento de expresión y lucha por la libertad.

El libro conmueve, y seguro que removerá más de una conciencia, porque más que una novela es toda una clase de Historia para aquellos que no conocen lo que pasó – y para aquellos a los que hay que recordárselo, también- ,y un homenaje a los represaliados por la dictadura de “los vencedores”, aquellos represaliados, cuyo único crimen fue luchar por la libertad que les había sido cercenada después del triunfo del bando que nunca debió haber ganado: el bando del horror, el bando de, como bien dice Barricada en Sotanas, “…la cruz y la espada, sangre ibérica y fe cristiana”.

Billy (“algo es algo”) es un libro para leer con calma, a la luz de una vela, una taza de café y sobre todo, con la mente abierta, porque cuando lo leas, te aseguro que te conmoverá tanto que tú mismo buscarás respuestas, querrás vengar a los buscadores de libertad injustamente torturados, y hacer justicia con sus torturadores.

Si no hay justicia en la realidad, que al menos la haya en los libros, porque como bien dice la canción en la que se inspira parte del titulo del libro, Algo es algo…

Cristina Bermejo Rey.


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